“Primero agradecer a
la fundación Juntos Mejor y especialmente a Conchita Tindón por la realización
de este sueño hecho realidad.
Este viaje empieza en Palanpur, en la provincia de Gujarat,
un estado pobre del suroeste de la India donde la congregación Jesús María tiene
varias comunidades. Una de las misiones era la de visitarlas además de ofrecer
ayuda en todo lo que yo pudiera hacer.
Palanpur es una ciudad mediana donde existe un colegio con
dos líneas (una en inglés por la mañana y otra en gujarati por la tarde) con un
boarding o residencia para alumnas y una residencia para alumnos que llevan
unos sacerdotes diocesanos. El trabajo que realicé allí fue la de seguir dos
proyectos que tenían en marcha la fundación como son las becas escolares para
las alumnas y la de empoderamiento de las mujeres tribales.
Estos dos proyectos no van separados, algunas alumnas son
hijas de estas mujeres tribales por lo que la ayuda y formación alcanza varias
etapas y se intenta realizar una ayuda integral a las personas y familias con
las que colabora.
A título personal mi participación en las clases de inglés y
de informática, además de los juegos realizados por la tarde hacían el día
completo y muy gratificante.
La barrera el idioma-ya que el inglés solo se podía hablar
con algunos profesores y las religiosas de la comunidad- no da problemas sino
posibilita milagros cuando se tiene voluntad de entenderse. Recuerdo explicar
el juego del pollito inglés en gujarati gracias a la ayuda de los conductores
del autobus a la salida de los alumnos del colegio.
Entre visita a las aldeas tribales como Dabheli, Dhanpura, Tandolee, Pedcholi y las
clases multitudinarias de 60 alumnos por clase, se pasó el mes más rápido de lo
que me costó a mí aprender a comer con las manos, así que con mucha pena y
alegría trazábamos otras paradas en este viaje”.