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lunes, 15 de septiembre de 2014

"PIEDRA:
El distraído tropezó con ella.
El emprendedor, la usó para construir.
El campesino cansado, la usó para sentarse.
El niño la usó como juguete.
David la usó para matar a Goliat.
Miguel Angel sacó de ella una bella escultura.
En todos los casos, la diferencia no estuvo en la piedra, sino en el hombre.
No existe PIEDRA en tu camino que no puedas aprovechar para crecer."

martes, 4 de febrero de 2014

Descalzarse... para entrar en el otro

Descalzarse... para entrar en el otro

Una mañana, reflexionando sobre un anuncio, me detuve ante una expresión que resonó de una manera muy especial en mi corazón: “Descalzarse para entrar en el otro”. Le pregunté al Señor qué significaba esto. Se me ocurrían palabras como respeto, delizadeza, cuidado, prudencia. Recordé las palabras del Éxodo 3,5: “No te acerques más, quítate tus sandalias porque lo que pisas es un lugar sagrado”...
Fueron las palabras que Yahvé dijo a Moisés ante la zarza que ardía sin consumirse, y pensé: “Si Dios habla al interior de mi hermano, su corazón es un lugar sagrado”. No tardé en ponerme en oración. Jesús me presentaba uno a uno a mis amigos y conocidos y luego a otros. Y descubrí cómo habitualmente entro en el interior de cada uno sin descalzarme, simplemente entro: sin fijarme en el modo, entro. Experimenté una fuerte necesidad de pedir perdón al Señor y a mis hermanos. Sentí que el Señor me invitaba a descalzarme y luego a caminar. Después noté una especie de resistencia: “no quería ensuciarme”. Me resultaba más seguro andar calzado al acercarme a los otros: la comodidad, el temor... Vencido este primer momento comencé a caminar y el Señor a cada paso iba mostrándome algo nuevo. Advertí que, descalzo, podía descubrir mejor las alternativas del terreno que pisaba, distinguir lo húmedo y lo seco del pasto de la tierra. Necesitaba mirar a cada paso lo que pisaba, estar atento al lugar donde iba a poner mi pie. Me di cuenta de cuántas cosas del interior de mis hermanos se me pasan por alto, las desconozco, no las tengo en cuenta... por entrar calzado, con la mirada puesta en mí o disperso en múltiples cosas. Pude comprobar también cómo, descalzo, caminaba más lentamente; no usaba mi ritmo habitual y trataba de pisar con más suavidad Donde mis zapatillas habían dejado marcas, mi pie no las dejaba. Pensé entonces cuántas marcas habré dejado en el corazón de mis hermanos a lo largo del camino y experimenté un gran deseo de entrar en los otros sin dejar un cartel que diga: “aquí estuve yo”. Por último, fui atravesando distintos terrenos, primero de pasto, luego de tierra... hasta llegar a una subida y con piedras. Sentí deseos de detenerme y volver a calzarme; pero el Señor me invitó a caminar descalzo un poquito más. Después de este recorrido con el Señor, pude ver claramente que descalzarse es entrar sin prejuicios..., atento únicamente a las necesidades de mi hermano, sin esperar una respuesta determinada. Es entrar sin intereses, habiendo despojado mi alma. Porque creo, Señor, que estás vivo y presente en el corazón de mis hermanos, por eso me comprometo a detenerme, descalzarme... y entrar en cada uno como en un lugar sagrado. 
Cuento para ello, Señor, con tu GRACIA.

domingo, 5 de enero de 2014

Año nuevo y lleno

Feliz Año Nuevo o ... Feliz si conseguimos que sea nuevo... lleno de vida.


Acabamos de dejar un año y comenzar otro, y quizás, tengamos, todavía presente, la sensación y la certeza de que a lo largo del año que dejamos... nos hemos equivocado más de lo que hubiésemos querido o de que no hemos sabido estar a la altura de las circunstancias. 
Quizás, en más de una ocasión, hayamos hecho sufrir, por causa de nuestro egoísmo, impaciencia o incomprensión... o simplemente, no hemos sabido escuchar y estar atentos a la gente que nos rodeaba.
Y también es cierto, que en estos días, por todas partes, el saludo más oído es: Feliz Año!

Pues sí, que así sea, que podamos tener, todos, un año lleno de felicidad... de VIDA.

Cada año que comienza, es sin duda, una oportunidad que se nos ofrece para ir llenándolo de vida, de sentido, de personas... y de tiempos. Puede ser, una oportunidad para poner nuestras vidas en las manos de Dios y junto a Él  ir releyendo nuestra historia, y todo cuanto nos vaya acontecimiento... y poder sentir el paso de Dios por nuestras vidas. No como un paso fugaz, sin consecuencias, sino un paso  que alienta, aviva, enamora, guía, ilumina, llena y toca el corazón... siempre dejando huella.
Aprovechemos la oportunidad que nos brinda la vida para no no desperdiciar ninguna ocasión de poder ser feliz, haciendo felices a los demás... en cada momento, en cada circunstancia, en todo tiempo!!!

Y como sola no sé y no puedo, cuento contigo Señor, y para que no queden mis deseos en un compendio de buenas intenciones... quiero contar contigo, caminar a tu lado, y quiero vivir...

Quiero vivir, cada día, con esperanza, ilusión y entusiasmo... contagiando a otros.
Quiero vivir, cada día, sin perder el sentido del humor y relativizando, quedándome con lo bueno y aprendiendo de lo demás.
Quiero vivir,  cada día, aprendiendo a contemplar a las personas y descubrir su verdad más honda.

Quiero vivir, cada día, apreciando y valorando  tanto bien recibido:tantos gestos, detalles, palabras, estímulos y encuentros que  tocan el corazón y que van  haciendo de mi ... lo que soy.

Quiero vivir, cada día, agradeciendo  la vida de tanta gente que me encuentre en el camino, la vida de aquellas personas que  irrumpe en mi vida, dejando huella, formar parte de ella... 
Quiero vivir, cada día, siendo consciente de lo afortunada que soy por el cariño, la fidelidad y la vida compartida  con  la gente me quiere.

Quiero aprender, cada día,  a mirar el mundo como Tú, Señor, lo miras,  y ver lo que Tú, Señor,  ves.
Quiero aprender, cada día, a escuchar,  y a saber comprender sin juzgar, como Tú, Señor lo haces.

Quiero vivir, cada día, con un corazón que no se desentienda de las urgencias y necesidades de tantos hombres y mujeres, mis hermanos,  que sufren
Quiero amar... como Tú, Señor, amas. Amar la vida, amar al mundo... amarte a ti, Señor.

Amén... que así sea.

C.M.G

lunes, 27 de mayo de 2013

Llamados y envíados a ...

El Papa Benedicto XVI decía que el voluntario Católico, contribuye al bien de la Iglesia y a que tengamos conciencia de que estamos al servicio de Dios y que nuestro compromiso es un testimonio. 

... Y es que a diferencia de otro tipo de voluntarios, los creyentes, sentimos que lo que nos mueve es nuestra fe, esta fe que hemos recibido de "nuestra gente" y de otras personas, que nos hemos ido encontrando a lo largo del camino, que nos han llevado y nos han ayudado a descubrir al Dios de Jesús. Este Jesús que va afinando nuestra sensibilidad y que nos impulsa a dar lo mejor de nosotros mismos. 

Y es que... nos sentimos afortunados, con necesidad de dar, porque nos damos cuenta de lo mucho que tenemos. Sentimos la necesidad de dar gratis lo que he gratis hemos recibido. 

En este mundo muestro, cambiante, y a veces, algo desconcertante, parece que el voluntario católico nada contra corriente, ya que con su presencia y "quehacer", está diciendo que el otro , con el que me encuentro, "al que sirvo" es un hermano y que ese hermano vale más que el dinero. 

No somos trabajadores sin sueldo o una ONG, sino que estamos llamados a tener una identidad, la de Jesús. Una identidad que nace de la fe; del encuentro con Jesús y de pertenencia a la Iglesia..., y la motivación, los medios y los objetivos están llenos de “algo diferente” que impulsa nuestra labor: nuestra identificación con Cristo, movidos e impulsados a amar al prójimo. 

Al estilo de Jesús es ir amando como Él ama, apostando por la Persona, a cada una, como única e irrepetible... "a su manera", es mirar como Él nos mira, es acompañar al otro, como Él nos acompaña a nosotros, en el día a día... es, "a su manera". 

 El secreto de nuestra fuerza...  es el Espíritu de Dios que nos acompaña y camina a nuestro lado, alentando nuestro caminar.

 Llamados a:
 - Colaborar al estilo de Jesús.
 - Servir y no buscar sobresalir y brillar. 
 - Vivir con alegría y buen humor
 - Tener paciencia y situarte discretamente.
 - Mirar la realidad con respeto. 
 - Admirar la grandeza y el corazón del otro.
 - Ser testigos y cauces de la Bondad de Dios. 
 - Confiar en medio de las dudas, dificultades, miedos, cansancios y debilidades. 
 - Sentir que no vas solo y estás sostenido por Dios. 
 - Buscar a Dios en todas las cosas y todas las cosas en ÉL. 

 Que así sea!
  C.M.G

lunes, 4 de febrero de 2013

Los voluntarios ...


“Caballeros andantes de nuestro tiempo” Fragmento

…Se dijera que ahora ya no son tiempos de héroes ni de santos, de sabios ni de Caballeros, arrumbados todos por la eficacia de los ejecutivos y de los mercaderes que han hecho del mundo una inmensa almoneda en la que todo tuviera un precio. Pero no es el sentido de un vivir con dignidad acumular poder, riquezas o fama, sino tomar conciencia de que sólo merece tal nombre un vivir que tienda hacia la plenitud en abrazo solidario con las demás personas. Nadie puede ser feliz a solas, y el fundamental quehacer es activar la conciencia de libertad para ejercer el derecho a la vida y a la búsqueda de la felicidad.

Los voluntarios sociales son los Caballeros andantes de nuestro tiempo. Como Quijotes de bondad y transparencia en cuya ‘locura’ asumen la causa de los más débiles, denuncian las estructuras de poder injustas, se ponen en camino y se saben responsables solidarios que no hallarán descanso mientras exista una sola persona o comunidad explotada, marginada o ignorada. Voluntarios sociales con el idealismo y andadura de ese Caballero de la Triste Figura que se mueve en un mundo donde le toman por loco…

Es proprio de los voluntarios afirmarse en el presente sin confundir la realidad con los deseos para analizar los problemas, denunciar las injusticias y aportar propuestas alternativas para construir una sociedad más justa, más libre, más humana y más solidaria.

Nadie sabe de lo que es capaz hasta que se arriesga a hacerlo. Vivimos un momento apasionante de la historia en el que todo es posible si nos atrevemos a emprenderlo…

Si hago silencio, reflexiono y extiendo la mirada, me sería difícil encontrar personas más admirables, más amables y más entregadas a los demás. Estas personas son las que nos animan a seguir en la lucha…

José Carlos García Fajardo

jueves, 1 de noviembre de 2012

Reflexión sobre la solidaridad y el voluntariado


"Hay tiempos en que la mejor manera de decir es hacer"
                                       José Martí

" Dormía y soñaba que la vida era una alegría;
desperté y vi que tenía que servir;
serví y descubrí que servir era alegría" 
                               Rabindranath Tagore

"Cuando uno solo sueña,
es un sueño, una fantasía, una ilusión;
pero cuando varios,muchos, soñamos juntos,
es ya una esperanza, una hermosa autopía"
                            Helder Cámara

"Por encima de todo,
intentad siempre ser capaces de sentir profundamente
cualquier injusticia cometida
contra cualquier persona
en cualquier parte del mundo"
                         Ernesto Guevara

miércoles, 24 de octubre de 2012

¿Te atreves?


Sin duda, conocer y oír las experiencias de los voluntarios, que un día se acercaron hasta Jesús-María  porque andaban  buscando y sintiendo que quieren hacer algo con sus vidas y  con su tiempo... es un regalo y un privilegio.

Se ve la grandeza de la persona  cuando te acercas y ... 
  -  ves esos deseos que brotan del corazón,
  -  intuyendo planteamientos que se van haciendo...
  - y cómo detrás de cada una/o, la necesidad de darse, de buscar salir de su propio amor, querer e interés
  
Atreverse es un riesgo. Hay que arriesgar, hay que tener mucha valentía para ponerse en camino y sentir que, es un poco de locura, que es toda una osadía.

Esta vida es de la gente osada, atrevida, de la gente que deja que hable su corazón... aunque le pueda llevar a lugar insospechados. Los atrevidos son los que se dejan llevar por ese impulso en el que experimentan que algo, alguien...  te lleva a salir de tí misma/o, a dejar muchas cosas, personas, comodidades e te lleva a  ir más allá,  a  adentrarse en un mundo donde  no  haces píe, a  experimentar el miedo, la inseguridad  y la duda de no saber si:  sabré "estar", sabré "hacer" y ... expuesta a la incertidumbre de lo desconocido.

Ciertamente hay algo que se repite en todos los voluntarios, y es que es un  camino y un  proceso. Tú vas haciendo camino, pero el camino, también te va haciendo a ti.

 Poner en pleno funcionamiento, la mirada, la capacidad de contemplar, de saber escuchar, y  dejar que todos los sentidos te hablen, se comuniquen... Ver  y no parar de ver cosas. Cosas y personas, y experimentar como la realidad te  deja sin palabras, y que pasas del "cierto romanticismo del voluntariado... a la realidad sin paliativos... sentir que lo que ves, sientes...  no es fácil de digerir, ni de compartir.

Una de las voluntarias, me escribía hace poco y me comentaba que había pasado por muchos momentos a lo largo de su tiempo en Haití y expresaba algo de lo sentido:

"Sentir que cuesta acostumbrarme a eso... sin  entender nada. De vivir con  la pregunta, y no dejar de pensar... cómo se se puede vivir así, cómo se puede vivir y estar allí entre tanta miseria y con tan pocas expectativas.
Pero ...  poco a poco, se va experimentando, que todo va cambiando, el momento de oración y de poner todo en común va haciendo efecto.
He pasado por momentos de vacío, de ganas de hacer cosas, de querer irme de allí, de no querer volver aquí...en fin, de todo un poco.
Sin duda el resumen de la experiencia es ... que ha sido el verano mejor empleado de mi vida."

¿te atreves?

CMG

martes, 14 de febrero de 2012

La verdadera grandeza

"Hay grandes hombres que hacen a todos los demás sentirse pequeños. Pero la verdadera grandeza consiste en hacer que todos se sientan grandes." Charles Dickens.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

TÚ NO NECESITAS TANTAS COSAS

Lo que necesita el hombre es... 
Lo que necesita verdaderamente el hombre es otra cosa.
Que un experto en humanidad haga estudios de las verdaderas necesidades. A lo mejor no son muchas, pero profundas.
El hombre no tiene muchas necesidades, pero tiene mucha necesidad.
El hombre necesita mucho, no muchas cosas.
Necesita de hombres, no de cosas.
Necesita de amigos, de presencias, de sonrisas, de cariño, de esperanza. Precisa de encuentros, de sentimientos, de ideales. Necesita de humanidad.
Por tanto, desnúdate de cosas y vístete de humanismo. Que tus manos estén vacías, pero que tu corazón esté lleno de nombres. No colecciones tesoros, sino amigos. No atesores acciones, sino relaciones. No multipliques intereses, sino personas.

Que tus manos se gasten en estrechar y en compartir

Mi equipaje

Mi equipaje

Mi equipaje será ligero,
para poder avanzar rápido.
Tendré que dejar tras de mí la carga inútil:
las dudas que paralizan
y no me dejan moverme.
Los temores que me impiden
saltar al vacío contigo.
Las cosas que me encadenan y me aseguran.
Tendré que dejar tras de mí
el espejo de mí mismo,
el “yo” como únicas gafas,
mi palabra ruidosa.

Y llevaré
todo aquello que no pesa:
Muchos nombres con su historia,
mil rostros en el recuerdo,
la vida en el horizonte,
proyectos para el camino.
Valor si tú me lo das,
amor que cura y no exige.
Tú como guía y maestro,
y una oración que te haga presente:

“A ti, Señor, levanto mi alma, en ti confío,
no me dejes. Enséñame tu camino,
Mira mi esfuerzo. Perdona mis faltas.
Ilumina mi vida, porque espero en ti".

José M. R. Olaizola

Gastar la vida

Jesucristo ha dicho: "Quién quiera economizar su vida, la perderá;
y quién la gaste por Mí, la recobrará en la vida eterna".
Pero a nosotros nos da miedo gastar la vida, entregarla sin reservas.
Un terrible instinto de conservación nos lleva hacia el egoísmo,
y nos atenaza cuando queremos jugarnos la vida.
Tenemos seguros por todas partes para evitar los riesgos.
Y sobre todo está la cobardía...
Señor Jesucristo, nos da miedo gastar la vida.
Pero la vida Tú nos la has dado para gastarla;
no se la puede economizar en estéril egoísmo.
Gastar la vida es trabajar por los demás, aunque no paguen;
hacer un favor al que no lo va a devolver;
gastar la vida es lanzarse aun al fracaso, si hace falta,
sin falsas prudencias; es quemar las naves en bien del prójimo.
Somos antorchas que sólo tenemos sentido cuando nos quemamos;
sólo entonces seremos luz.
Líbranos de la prudencia cobarde,
la que nos hace evitar el sacrificio y buscar la seguridad.
Gastar la vida no se hace con gestos ampulosos y falsa teatralidad.
La vida se da sencillamente, sin publicidad,
como el agua de la vertiente, como la madre da el pecho a su bebé,
como el sudor humilde del sembrador.
Entrénanos, Señor, a lanzarnos a lo imposible,
porque detrás de lo imposible está tu gracia y tu presencia;
no podemos caer en el vacío.
El futuro es un enigma,
nuestro camino se interna en la niebla;
pero queremos seguir dándonos,
porque Tú estás esperando en la noche,
con mil ojos humanos rebosando lágrimas.

En tu desnudez


Te sentirás solo, sin testigos.
Te encontrarás aislado, sin puentes.
Te abrumará el silencio, sin palabras.
Te dolerá el olvido, sin aplausos.
Te inquietará la duda, sin respuestas.
Te pesará la carga, sin ayudas.
Te asustará el compromiso, sin seguridades.
Te verás desnudo, sin mentiras.
Y Yo seré tu testigo, tu puente y tu palabra.
Yo seré tu aplauso, tu respuesta y tu apoyo.
Yo seré tu refugio y amaré tu desnudez
y te enseñaré a vivir de verdad.

                                                      José M. R. Olaizola

Si puedo


Si puedo hacer, hoy, alguna cosa,
si puedo realizar algún servicio,
si puedo decir algo bien dicho,
dime cómo hacerlo, Señor.

Si puedo arreglar un fallo humano,
si puedo dar fuerzas a mi prójimo,
si puedo alegrarlo con mi canto,
dime cómo hacerlo, Señor.

Si puedo ayudar a un desgraciado,
si puedo aliviar alguna carga,
si puedo irradiar más alegría,
dime cómo hacerlo, Señor

                                               Grenville Kleiser

La realidad


Hacernos cargo de la realidad
Cargar con la realidad
Encargarse de la realidad
con misericordia.

                                  Ignacio Ellacuría
 
Lo más importente no es...

Lo más importante no es...
- que yo te busque,
sino que tú me buscas
en todos los caminos (Gn 3,9)
  
- que yo te llame por tu nombre,
sino que tú tienes el mío tatuado
en la palma de tu mano (Is  49,16);

- que yo te grite cuando no tengo ni palabra,
sino que tú gimes en mí con tu grito (Rom 8,26);

- que yo tenga proyectos para ti,
sino que tú me invitas
a caminar contigo hacia el futuro (Mc 117);

- que yo te comprenda,
sino que tú me comprendes
en mi último secreto (1 Cor 13,12);

- que yo hable de ti con sabiduría,
sino que tú vives en mí
y te expresas a tu manera (2 Cor 4,10);

- que yo te guarde en mi caja de seguridad,
sino que yo soy una esponja
en el fondo de tu océano (EE 335);

- que yo te ame con todo mi corazón y con todas mis fuerzas,
sino que tú me amas
con todo tu corazón y con todas tus fuerzas (Jn 13,1);

- que yo trate de animarme y de planificar,
sino que tu fuego arde dentro de mis huesos (Jr 20,9);

Porque ¿cómo podría yo buscarte, llamarte, amarte …
Si tú no me buscas, me llamas y me amas primero?

El silencio agradecido es mi última palabra
Y mi mejor manera de encontrarte.   Carlos de Foucauld

Tú eres siempre el primero
 

Iba a ponerme en tu camino
cuando ya venías tú hacia mí.
Yo deseaba esperarte,
pero supe que ya me estabas tú esperando.
Deseaba buscarte
y vi que ya estabas tú en mi búsqueda.
Llegué a pensar: "ya te he encontrado"
pero me sentí encontrado por ti.
Yo quería elegirte
y ya me habías elegido tú.
Deseaba vivir en ti
y te descubrí viviendo en mí.
Iba a pedirte perdón,
pero tuve la certeza de que ya me habías perdonado.
Quería ofrecerme a ti
cuando recibí el don de ti mismo, entero.
Yo quería llamarte: "Abba, Padre",
y te adelantaste a decirme: "hijo mío".
Yo quería desvelarte toda mi vida interior,
te encontré revelándome las profundidades de tu ser.
Deseaba regocijarme de haber vuelto a ti
y celebrabas una fiesta por mi regreso.
Dios mío, ¿seré yo alguna vez el primero?


El tiempo del Espíritu

No es la hora del miedo y la soledad.
No es el tiempo de la dispersión.
No es el momento de hacer los caminos en solitario.
No es la época de la uniformidad.
No es el instante de la pregunta sin salida.
No son los días de desesperar.
Es la hora del Espíritu.
Es la hora de la comunión.
Es el tiempo de la verdad.
Es la llegada de la libertad.
Es la hora de quienes tienen oídos para oír.
Es la hora de quienes tienen corazón de carne y no de piedra.
Es el tiempo de los que adoran en Espíritu y Verdad.
Es el tiempo de los que creen y esperan.-
Es el tiempo para los que se quieran hacer nuevos.
Es el tiempo para los que quieran hacerlo nuevo.
Es ahora el tiempo del Espíritu.


ORACIÓN DEL VOLUNTARIO

 Gracias, Señor, por haberme llamado a servir gratuitamente, 
a dar mi tiempo, mis energías y mi amor a quienes sufren. 
Aquí estoy, Señor, envíame. 
Dispón mi mente y mi corazón a escuchar sin perjuicios, 
a servir hasta las últimas consecuencias. 
Envíame, Señor, a pesar de que yo también soy débil; 
así comprenderé que eres tú nuestra fuerza, 
y mis hermanos descubrirán tu rostro en mi presencia discreta, 
envíame, Señor,   y así comprenderé que la mayor felicidad está en servirte.  Amén

Afina el oído
Él llama.
Desde el Tercer Mundo y el Primero.
Grita y llama.
 

Él llama desde las orillas del lago Tiberíades y los vagones de refugiados que huyen.
Grita y llama desde las gargantas resecas de tanto gritar.
Desde los drogadictos y marginados.
 

Él llama.
Desde los millones de pupilas de niños hambrientos de nuestro mundo.
Desde los pasillos limpios y asépticos de la clínica y desde los callejones mugrientos que jamás han visto un barrendero.
Desde las cárceles.
 

Él llama con la brisa suave que estremece las hojas y con el viento huracanado que arranca de raíz los árboles potentes.
 

Él llama hoy como ayer.
Desde el Tabor y, sobre todo, desde el Calvario.
 

Él llama.
Llama desde las primeras páginas de los periódicos, y desde el teléfono de la esperanza.
Su llamada está escrita en el rostro del mendigo y en la cara satisfecha del "yupi" posmoderno.
Él llama al borde del camino y en el stop de entrada en carretera.
A la salida del metroy en el semáforo de la esquina.
Su llamada se percibe en la mirada entristecida del inmigrante sin trabajo. En el miedo del magrebí agazapado en la patera, o en la rabia de la mujer dominicana objeto de explotación.


Él grita y llama.
Y dice:
"El Espíritu del Señor está sobre mí. Me ha ungido para que dé la Buena Noticia a los pobres. Me ha enviado para anunciar la libertad a los cautivos, para dar la vista a los ciegos, para poner en libertad a los oprimidos.
Id vosotros y anunciad la Buena Nueva. Sed sal. Sed luz.
Como el Padre me ha enviado, así os envío yo. Liberad, sanad, resucitad los corazones de los Hombres. ¡Construid con ellos la Nueva Creación!


¡Id! La felicidad del mundo la pongo en vuestras manos".



Que el Dios de la Vida... 

Que el Dios de la vida te mire y te envuelva.

Que el Dios de de la ternura te alegre el corazón.

Que el Buen Dios te llene de paz y de alegría.

Que el Buen Dios te de sabiduría para entender la vida como entrega.

Que el buen Dios te de novedad para hacer de cada día algo nuevo, no una triste rutina.

Que el Buen Dios te llene de fuerza en los días grises y de cansancio.

Que el Buen Dios te de tanto amor que no midas la entrega.

Que el Buen Dios te conceda delicadeza para hacer del amor «detalles de amor».

Que el Buen Dios te de sensibilidad para leer los susurros secretos del corazón.

Que el Buen Dios sea tu horizonte y tu fuente.

Te deseo: Que Dios Padre y Madre, recree cada día tu vida.

Que Dios Hijo, sane y cure las heridas que te encierran en ti mismo.

Que Dios Espíritu Santo, avive en ti todo lo que Jesús nos dijo y nos dejó como signo de Vida Nueva.

Te deseo: Que todos estos deseos puedan ser una realidad en tu vida, en la experiencia de gratuidad.

Locos
 

Señor, envíanos locos que se comprometan a fondo,
que amen con algo más que con palabras,
que entreguen su vida hasta el fin.
 

Hazme loco, apasionado, imprudente, capaz de riesgo,
ilusionado para empezar algo nuevo,
preparado para el salto a la inseguridad,
entregado a la causa de los pobres,
dispuesto a seguirte sin cálculos ni medidas...
Dame tu Espíritu.
 

Tus locuras son grandes paradojas, Señor.
Comprometerme en el presente,
por un futuro que no veré en esta vida.
Ser aliado del Dios parcial de los pobres
por una causa que es universal.
Luchar por la justicia
en el combate no-violento de la paz.
Defender los derechos humanos de todos
desde la opción partidista por los pobres.
Ser amigo de la alegría, la fiesta, el entusiasmo,
desde la decisión de renuncia y sacrificio.
Dame tu Espíritu.
 

Hazme loco de la vida evangélica,
acostumbrado a contentarse con poco,
amante de la pobreza solidaria,
dispuesto a cualquier tarea,
capaz de fraternidad y equipo,
preparado para romper moldes,
libre y disponible, obediente y agresivo, tierno y fuerte,
llevado por tu Espíritu sin leyes ni fronteras.

Dame tu Espíritu, Señor, hazme loco...

 El pájaro del alma 

(...) Dentro del alma,
en su centro,
está, de pie sobre una sola pata,
un pájaro: el Pájaro del Alma.
Él siente todo lo que nosotros sentimos.
Cuando alguien nos hiere,
el Pájaro del Alma vaga por nuestro cuerpo,
por aquí, por allá, en cualquier dirección,
aquejado de fuertes dolores.
Cuando alguien nos quiere,
el Pájaro del Alma salta,
dando pequeños y alegres brincos,
yendo y viniendo,
adelante y atrás.
Cuando alguien nos llama por nuestro nombre,
el Pájaro del Alma presta atención a la voz
para averiguar qué clase de llamada es ésa.
Y cuando alguien nos abraza,
el Pájaro del Alma,
que habita hondo, muy hondo dentro del cuerpo,
crece, crece,
hasta que llena casi todo nuestro interior.
A tal punto le hace bien el abrazo.
(...)
Pero sucede que el Pájaro del Alma nos llama,
y nosotros no lo oímos.
¡Qué lástima!
Él quiere hablarnos de nosotros mismos,
quiere platicarnos de los sentimientos que encierra en sus cajones.
Hay quien lo escucha a menudo.
Hay quien rara vez lo escucha.
Y quien lo escucha sólo una vez.
Por eso es conveniente
ya tarde, en la noche,
cuando todo está en silencio,
escuchar al Pájaro del Alma
que habita en nuestro interior,
hondo, muy hondo, dentro del cuerpo.  Mijal Snunit


Oración del buen humor

Señor, dame una buena digestión, pero también algo para digerir.

Dame la salud del cuerpo y el buen humor, necesario para mantenerla

Dame, Señor, un alma sencilla que sepa sacar provecho de todo lo que es bueno y no se asuste cuando vea el mal, sino mas bien que se encuentre el modo de poner las cosas en su puesto.


Dame un alma que no conozca el aburrimiento ni los refunfuños,
suspiros o lamentos, y no permitas que me atormente demasiado por esa cosa demasiado incómoda llamada "yo".


Dame, Señor, el sentido del buen humor


Amén


Te necesito, Señor!

Te necesito, Señor!,

porque sin Ti mi vida se seca.

Quiero encontrarte en la oración,
en tu presencia inconfundible,
durante esos momentos en los que el silencio
se sitúa de frente a mí, ante Ti.

¡Quiero buscarte!
Quiero encontrarte dando vida
a la naturaleza que Tú has creado;

en la transparencia del horizonte lejano desde un cerro,
y en la profundidad de un bosque
que protege con sus hojas los latidos escondidos
de todos sus inquilinos.
¡Necesito sentirte alrededor!

Quiero encontrarte en tus sacramentos,
En el reencuentro con tu perdón,
en la escucha de tu palabra,
en el misterio de tu cotidiana entrega radical.
¡Necesito sentirte dentro!

Quiero encontrarte en el rostro
de los hombres y mujeres,

en la convivencia con mis hermanos;
en la necesidad del pobre
y en el amor de mis amigos;
en la sonrisa de un niño
y en el ruido de la muchedumbre.
¡Tengo que verte!

Quiero encontrarte en la pobreza de mi ser,
en las capacidades que me has dado,
en los deseos y sentimientos que fluyen en mí,
en mi trabajo y mi descanso
y, un día, en la debilidad de mi vida,
cuando me acerque a las puertas
del encuentro cara a cara contigo.                                     

                    Teilhard de Chardin, sj

Danos Señor...
Recrea nuestro corazón,
Espíritu del Dios de la Vida
 

Danos un corazón que salte de alegría, 
que sepa compartir, que no acumula “cosas", 
sino que se llene de personas.
 

Que goce con quienes gozan,
 que sufra con quienes sufren,
 

Que sea libre para liberar,
que su absoluto sea Dios, Padre-Madre,
que considere relativo todo lo demás.
 

Que entienda de audacia, para “dar” con nuevos caminos,
que construya vida a su alrededor,
que posibilite creatividad a raudales.

Que viva en actitud de discernimiento,

que tenga una profunda experiencia de Dios,
que sea experto en humanidad,
que se prolongue hacia los últimos, 
que anuncie a Jesús de Nazaret.
 

Danos un corazón que sepa acoger la diferencia sin asustarse,
que viva la no violencia,
que defienda la justicia, la vida, la paz,
que tenga entrañas de misericordia,
que sea paciente, que viva la fiesta,
que disfrute de la naturaleza.

Que sepa leer la vida como historia de salvación,
que anhele ardientemente el encuentro contigo.
 

Que te busque en todo, te encuentrey te contemple en las luces
y en las sombras.
 

Danos un corazón que hable lenguaje de ternura,
que mire al interior de las personas,
que no se deje arrastrar por las apariencias,
que escuche a las personas y cuide el trato con ella

Canción: Dame Señor tu mirada (pinchar para escucharla)

Tu rostro en cada esquina

Tu rostro en cada esquina
Señor, que vea…
…que vea tu rostro en cada esquina.
Que vea reír al desheredado,
con risa alegre y renacida
Que vea encenderse la ilusión
en los ojos apagados
de quien un día olvidó soñar y creer.
Que vea los brazos que,
ocultos, pero infatigables,
construyen milagros
de amor, de paz, de futuro.
Que vea oportunidad y llamada
donde a veces sólo hay bruma.
Que vea cómo la dignidad recuperada
cierra los infiernos del mundo
Que en otro vea a mi hermano,
en el espejo, un apóstol
y en mi interior te vislumbre.

Porque no quiero andar ciego,
perdido de tu presencia,
distraído por la nada…
equivocando mis pasos
hacia lugares sin ti.
Señor, que vea…
… que vea tu rostro en cada esquina.

José M. R. Olaizola

Entrañas


Danos entrañas de misericordia
frente a toda miseria humana
Inspíranos el gesto y la palabra oportuna
frente al hermano solo y desamparado.
Ayúdanos a mostrarnos disponibles
ante quien se siente explotado y deprimido.
Que tu Iglesia, Señor, sea un recinto
de verdad y de amor, de libertad,
de justicia y de paz,
para que todos encuentren en ella´
un motivo para seguir esperando.
Que quienes te buscamos sepamos discernir
los signos de los tiempos
y crezcamos en fidelidad al Evangelio;
que nos preocupemos de compartir en el amor
las angustias y tristezas,
las alegrías y esperanzas
de todos los seres humanos,
y así les mostremos tu camino
de reconciliación, de perdón, de paz...
 (Tomado de las plegarias eucarísticas Vb/Vc)  

Adora y confía

No te inquietes por las dificultades de la vida,
por sus altibajos, por sus decepciones,
por su porvenir más o menos sombrío.
Quiere lo que Dios quiere.
Ofrécele en medio de inquietudes y dificultades
el sacrificio de tu alma sencilla que,
pese a todo,
acepta los designios de su providencia.
Poco importa que te consideres un frustrado
si Dios te considera plenamente realizado,
a su gusto.
Piérdete confiado ciegamente en ese Dios
que te quiere para sí.
Y que llegará hasta ti, aunque jamás lo veas.
Piensa que estás en sus manos,
tanto más fuertemente cogido,
cuanto más decaído y triste te encuentres.
Vive feliz. Te lo suplico. Vive en paz.
Que nada te altere.
Que nada sea capaz de quitarte tu paz.
Ni la fatiga psíquica. Ni tus fallos morales.
Haz que brote,
y conserva siempre sobre tu rostro,
una dulce sonrisa,
reflejo de la que el Señor
continuamente te dirige.
Y en el fondo de tu alma coloca,
antes que nada,
como fuente de energía y criterio de verdad,
todo aquello que te llene de la paz de Dios.
Recuerda:
cuanto te deprima e inquiete es falso.
Te lo aseguro en el nombre
de las leyes de la vida
y de las promesas de Dios.
Por eso,
cuando te sientas apesadumbrado, triste,
adora y confía.

                           Teilhard de Chardin

Toma


Toma una sonrisa
y regálasela a quien
nunca la ha tenido.
Toma un rayo de sol
y hazlo volar hasta allí
donde reina la noche.
Descubre una fuente
y haz que se bañe en ella
quien vive en el fango.
Toma una lágrima
y ponla en el rostro
de quien nunca ha llorado.
Toma el valor
y ponlo en el ánimo
de quien no sabe luchar.
Descubre la vida
y cuéntasela a quien
no sabe captarla.
Toma la esperanza
y vive
en su luz.
Toma la bondad
y dásela a quien
no sabe dar.
Descubre el amor
y dáselo a conocer
al mundo.

Mahatma Gandhi

¡Exulta!

Si tienes mil razones para vivir,
si has dejado de sentirte solo,
si te despiertas con ganas de cantar,
si todo te habla
-desde las piedras del camino
a as estrellas del cielo,
desde las luciérnagas que se arrastran
a los peces, señores del mar-,
si oyes los vientos
y escuchas el silencio,
¡exulta!
El amor camina contigo,
es tu compañero,
es tu hermano...
                             Helder Camara

Bendice mis manos    


Señor, bendice mis manos
para que sean delicadas y sepan tomar
sin jamás aprisionar,
que sepan dar sin calcular
y tengan la fuerza de bendecir y consolar.

Señor, bendice mis ojos
para que sepan ver la necesidad
y no olviden nunca lo que a nadie deslumbra;
que vean detrás de la superficie
para que los demás se sientan felices
por mi modo de mirarles.

Señor, bendice mis oídos
para que sepan oír tu voz
y perciban muy claramente
el grito de los afligidos;
que sepan quedarse sordos
al ruido inútil y la palabrería,
pero no a las voces que llaman
y piden que las oigan y comprendan
aunque turben mi comodidad.

Señor, bendice mi boca
para que dé testimonio de Ti
y no diga nada que hiera o destruya;
que sólo pronuncie palabras que alivian,
que nunca traicione confidencias y secretos,
que consiga despertar sonrisas.

Señor, bendice mi corazón
para que sea templo vivo de tu Espíritu
y sepa dar calor y refugio;
que sea generoso en perdonar y comprender
y aprenda a compartir dolor y alegría
con un gran amor.
Dios mío, que puedas disponer de mí
con todo lo que soy, con todo lo que tengo.

                                                                       Sabine Naegeli

martes, 21 de diciembre de 2010

LA SOLIDARIDAD

He aquí, una reflexión preciosa y honda de la experiencia del encuentro con el otro y de sentir cómo la solidaridad, la solidaridad del corazón es la que transforma:

Cuando dos personas se quieren, el amor las marca, las hace cambiar desde el respeto y la libertad del otro (si es verdadero amor), y desde aquí el amor une, hace de dos uno, sin perder ninguno su propia identidad.
De una manera similar, cuando la solidaridad alcanza a alguien, le toca el corazón y ya, desde ese instante, es difícil escapar a su atracción.

La solidaridad cambia la vida de una pesona:
Observas desde otros ángulos,
te sitúas en otro lugar,
te ayuda a definirte ideológicamente,
permite abandonar ideas impuestas,
ayuda a pensar críticamente,
impulsa a vivir de otra manera.

Pero todo esto se da cuando la solidaridad es auténtica, cuando la realidad de los empobrecidos y marginados es la que ha hecho mella en el corazón.

Nuestros hábitos de consumo se transforman. Comprendemos que ya no podemos seguir derrochando al ritmo que lo hacíamos antes, pues nuestro despilfarro provoca la escasez de millones de personas. Aprendemos que una vida sencilla, sin ansias de poder o riquezas, comprometida con el deseo de vida para los que sobreviven a duras penas, es la que nos hace poseer la más profunda paz y alegría.

Una existencia que se sitúa no desde las ideas, principios y actitudes de los que detentan el poder y el dinero, sino desde las luchas y esperanzas de los abatidos y marginados.

Cuando instalamos nuestra tienda (física o del corazón) entre ellos, pensamos y actuamos de manera diferente. No se ven las cosas igual desde los satisfechos e instalados en el sistema, que desde los que sufren la soledad en la vejez, el paro, el dia, la pobreza, la marginación...

Contemplamos ya todo con los ojos de la verdadera compasión, la cercanía y esta visión nos invita a variar nuestros patrones vitales para dar cabida a lo primordial en la vida de una persona.

Nos ayuda a limpiar el corazón para denunciar las situacines de injusticia, trabajando por la realización de la paz y la verdad..

La solidaridad nos transforma cuando somos cpaces de dejarnos habitar por ella en el compromiso sincero con los perdedores, que son los verdaderos constructores de la historia, aunque no figuren en los libros de texto.

" El mayor bien que hacemos a los demás no es comunicarles nuestra riqueza, sino descubrirles la suya"   Louis Lavelle

domingo, 12 de diciembre de 2010

Nadie



Nadie puede decir que sea tan  pobre como para no poder compartir algo, y nadie puede decir que es tan rico que no tiene nada que recibir... A través del intercambio cultural, económico y social, todos tenemos que salir ganando. De esta forma podemos esperar un futuro en el que no hay ni amos ni servidores, ni ricos ni pobres, ni norte ni sur, sino personas capaces de relacionarse con los demás con un espíritu de respeto y de fraternidad universal.

 Martin Nkafu Nkemnnkia, filósofo y teólogo de Camerún

sábado, 27 de noviembre de 2010

... SE NOTA

Lo cierto es que... sí se nota.
Cuánta gente, cuántas personas que quieren ir "más allá" y hacen del servicio y entrega a los demás, un estado o forma de vida.
 Me impresiona constatar, cómo, en medio de esta sociedad tan llena de interés económicos y tan individualistas ...  no a todos, ni  todo lo que nos mueve en esta vida es el dinero y el interés personal, sino que son  "los otros"  los que nos llena, nos tocan el corazón  y nos sacan de "lo nuestro", de "lo mío". Nos hacen sentir que dándonos ... recibimos el ciento por uno.
En honor a todos aquellos, jóvenes, hombres y mujeres, y gente de  buena voluntad... Gracias!!
Gracias por vuestra vida, por vuestra "entrega desinteresada"  y "generosidad", por esa "mano amiga", por ese  saber "estar al lado", por esa "sonrisa", por esa "palabra" que llena de esperanza, por esa "caricia que estremece, por esa "mirada" que comprende... y por ese día a día, detalle a detalle que acompaña y camina junto al "otro", a esos tantos "otros", con nombres, caras e historias concretas, únicas y personales con los que nos encontramos.
.. Y gracias a vosotros "OTROS", niños, jóvenes, mayores que nos hacéis sentir que el ENCUENTRO es un regalo, que vuestra mirada es palabra que habla al corazón, que vuestra mano es confianza y vuestra vida nos llega y saca lo mejor de nosotros mismos.
C.M.G.